Qué es la rejilla lingual
La rejilla lingual es un aparato ortodóncico diseñado para evitar hábitos como la interposición lingual (cuando se coloca la lengua entre los dientes de adelante estando en reposo, al hablar o tragar) y la deglución atípica (al tragar, la lengua se coloca entre los dientes), que pueden interferir con el correcto desarrollo de la oclusión y la alineación dental. Estos hábitos orales, si no se corrigen a tiempo, pueden provocar maloclusiones, desplazamientos dentales e incluso afectar el crecimiento de los maxilares, lo que complica los tratamientos ortodóncicos futuros.
Es una estructura metálica o de acrílico que se fija en la cara interna de los dientes superiores o inferiores, creando una barrera física que impide que la lengua empuje los dientes anteriores. Puede estar cementada de manera fija o ser removible. El uso de la rejilla lingual debe estar siempre supervisado por un ortodoncista, quien valorará la duración del tratamiento y realizará los ajustes necesarios según la evolución del paciente.
¿Cómo se utiliza la rejilla lingual?
- Corrección de la deglución atípica: Evita que la lengua se interponga entre los dientes al tragar.
- Tratamiento de hábitos orales perjudiciales: Ayuda a eliminar el empuje lingual y puede usarse en casos de succión digital o chupete prolongado.
- Prevención de maloclusiones: Al evitar la presión lingual sobre los incisivos, contribuye a corregir mordidas abiertas o protrusión dental.
Tipos de rejilla lingual
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Rejilla lingual Fija:
Cementada a los molares (“muelas”), brinda una corrección constante sin necesidad de cooperación del paciente.
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Rejilla lingual Removible:
Similar a una placa acrílica con rejilla metálica; útil en niños pequeños cuando se busca una solución menos invasiva.
¿Afecta al habla? ¿Y a la alimentación?
- Puede causar molestias iniciales y afectar el habla temporalmente.
- Es fundamental la supervisión del ortodoncista para evaluar su efectividad y ajuste.
- Puede combinarse con terapia miofuncional para reeducar la función lingual.
Diferencias entre trampa lingual y rejilla lingual
La rejilla lingual y la trampa lingual son aparatos ortodóncicos diseñados para corregir hábitos orales como la interposición lingual y la deglución atípica, pero presentan diferencias en su diseño, función y uso.
- Rejilla lingual: Para pacientes con interposición lingual moderada, especialmente en niños y adolescentes con mordida abierta anterior o deglución atípica.
- Trampa lingual: Para casos más severos en los que la lengua sigue interfiriendo a pesar del uso de otros aparatos o terapia miofuncional.
Ambos dispositivos pueden formar parte de un tratamiento ortodóncico integral y, en muchos casos, se combinan con terapia miofuncional para reeducar la musculatura lingual y garantizar resultados estables.
Cuidados de la rejilla lingual
Cuidar una rejilla lingual es fundamental para garantizar su eficacia y evitar molestias o complicaciones durante el tratamiento. Aquí tienes algunas recomendaciones:
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Higiene oral rigurosa
- Cepillar los dientes después de cada comida, prestando especial atención a la zona donde está la rejilla.
- Usar un cepillo de cerdas suaves y, si es posible, un cepillo interproximal para limpiar entre los alambres.
- Complementar con enjuague bucal sin alcohol para reducir el riesgo de irritación o acumulación de bacterias.
- Usar hilo dental o irrigador bucal para eliminar restos de comida en zonas de difícil acceso.
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Alimentación adecuada
- Evitar alimentos pegajosos o duros como chicles, caramelos, frutos secos y pan crujiente, ya que pueden dañarla.
- Optar por una dieta blanda al principio hasta acostumbrarse al aparato.
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Adaptación y confort
- Es normal sentir molestias iniciales, pero desaparecerán en unos días. Se puede usar cera ortodóncica en caso de rozaduras.
- Si hay dificultad para hablar, practicar con lecturas en voz alta ayuda a la adaptación.
- Evitar empujar la rejilla con la lengua para no interferir en el tratamiento.
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Revisiones y mantenimiento
- Acudir a las revisiones con el ortodoncista para asegurarse de que la rejilla está en su lugar y funcionando correctamente.
- No intentar manipularla ni retirarla en caso de molestias; cualquier ajuste debe hacerlo el especialista.